10 de Mayo en Nueva York.
Recibo a la semana un promedio de siete cadenas forwards de parte de mi madre. ¡Mi propia madre, háganme el chingado favor! Cada semana me llegan letanías electrónicas, presentaciones de power point, los mejores comerciales, publicidad apocalíptica sobre el fin del mundo en el 2012 según los mayas, que la vida es dalai lama, las mejores imágenes del mundo, que se mueran los toreros y no los toros, las calificaciones del Peje de cuando estudiaba la secundaria,…
He llegado a la conclusión de que estos emails por parte de mi mamá son repercusiones por el viacrucis al que la he sometido durante mi estancia en este mundo, haciendo hincapié en mi adolescencia: auch. Pobre de mi madre. Sigue leyendo


